+34 91 549 26 55

Bienvenido a Visor Libros

Revista La isla de los ratones. Hojas de poesía (1948-1955)

Edición facsímil. Números 1 al 26

Autor Manuel Arce
Colección Ediciones Especiales
Fecha de edición 2006
Nº páginas 800 páginas
Medidas 24 x 18 x 4,5 cm.
Acabado Tapa dura
ISBN 978-84-7522-826-6

Disponibilidad: En existencia

40,00 €

Información

Llámanos al 91 549 26 55 si necesitas más información.

Envíanos un correo electrónico si tienes alguna pregunta.

Descripción

Detalles

      En 1948 todo lo que valía la pena ocurría así. Demos los sumandos: ha de haber una ciudad de provincias –pongamos Santander– y una publicación que acaba de morir –Proel, en este caso–; un joven escritor inédito con inquietudes –Manuel Arce–, otro con mejores contactos –Julio Maruri– y un hombre algo menos joven que actúa como enlace espiritual con el pasado cercano –Ricardo Gullón–; ha de haber también una referencia mítica de ese pasado –la lírica de la generación del 27–, un poeta llamado a ser grande –José Hierro–, una tertulia en una bar –el Flor– y una voluntad que en estas páginas Arce ha expresado con reveladora candidez («La poesía se justifica por sí sola»). Pero no lo pensaban así los llamados bienpensantes ni los chupatintas de la Delegación de Información y Turismo a los que había que engañar: sin embargo, así surgió la revista La isla de los ratones (26 números entre 1948 y 1955) que, por ser nada más que una publicación «bajo tolerancia», se llamó «Hojas de poesía» y, durante algún tiempo, no pudo ni siquiera numerar sus entregas o imprimir otra cosa que el año bajo su título. Sus primeros ejemplares –impresos por los hermanos Joaquín y Gonzalo Bedia– se ataban con un cordoncillo; pronto mejoraron mucho tipográficamente (se había llegado a hablar de La isla de los erratones) y la revista creó una colección de poesía –la inició Gabriel Celaya en 1949 con Las cosas como son–, a las que se habían de sumar otra de ensayos y narrativa y una tercera de pequeños libros de arte, «Bisonte», porque estamos muy cerca de Altamira y este nombre ya había sido adoptado por Gullón, Ferrant y Westerdhal en un atrevido intento de resucitar la «Asociación de Amigos de las Artes Nuevas» (ADLAN)...

Este sitio usa cookies para mejorar la experiencia de navegación y uso de la web. Al utilizar nuestra página web aceptas el uso de cookies. Más información